naufragos

En estos días los griegos van a decidir con sus votos el futuro de su país. Machaconamente se nos viene contando que asimismo se decidirá el futuro de la unión europea, lo que no acaba de quedar claro del todo.

La lógica dice que ante el coco de Syriza, los helenos habrán de decantarse por que todo siga igual o que haya cambio, y ese cambio viene de la mano de la extrema izquierda.

Ojo, que no quiere decir que todo aquel que quiera un cambio radical vaya a votar a Syriza, sino que otras opciones que proponen cambios radicales no presentan opciones de gobernar.

Y aquí está la clave. Una cosa es que nos desagrade una situación tal y como está y otra que quien pretenda cambiarla lo haga para mejor. Aquí falta un poco de marketing del que funciona y una dosis de publicidad.

Hace no mucho vi una peícula en la que un pobre hombre sufre toda una serie de calamidades durante la II GUerra Mundial. Mientras llevaban en un bote en medio del océano no sé cuantas semanas, una sombra se acerca y uno de ellos le dice al otro algo asíc omo “tengo dos noticias, una buena y una mala. La buena es que van a rescatarnos, la mala es que lo van a hacer los japoneses”. La somanta de palos a que someten a dichos náufragos, el internamiento en un campo brutal y el que sus colegas fueran decapitados no hace mucho da que pensar.

Sí, es posible morir de hambre o sed en medio del océano. Pero a fin de cuentas ya llevaban así unas cuantas semanas y sobrevivían. No sé yo si que un aguerrido nipón vocifee consignas mientras te apalea y te de comer unos escasos granos de arroz malamente hervido sobrepasa en calidad de vida a pescar pescado crudo y alimentarte de Sushi a ver si un crucero estadounidense aparece por allí.

Veremos que pasa con Syriza y si goberna si se atreve a hacer, o no, lo que promete. De momento yo he visto una web,  Platform 4 Jobs que ofrece puestos de trabajo en una plataforma petrolífera en Camerún. Puede ser una opción para aislarse del mundo y ganar una pasta, auqnue con el precio que tiene últimamente el petróleo ni esto queda claro.