procesion lluvia

Por qué las procesiones tenían su éxito

Esta fantástica tradición de poner velas a ver si llueve es una de las más antiguas que se recuerdan. Cuando durante cierto tiempo no caía ni una gota y las cosechas estaban a punto de ir al traste, encomendarse al santo o la virgen de turno era algo recurrente en una especie de team building.

De esta manera lograr un poco de líquido elemento cayendo desde las nubes se dejaba en manos de la providencia, y pasear al santo por el pueblo podría tener, con actos de fe incluidos, su resultado.

Hoy en día la gente se dedica a asuntos más livianos o menos trascentes como ver el tema del tarot para adivinar el futuro. No es lo mismo, no es tan vistoso, pero hay numerosos canales de televisión que se dedican a estas temáticas, así que tienen seguidores y un público dedicado que confía en sus resultados.

¿Funciona mejor el tarot o las rogativas?

Resulta curioso darse una vuelta por este tipo de páginas para comprobar su éxito, que puede ser que ayude, pero desde luego para quien tiene fe, la diferencia entre la vela a Santa Bárbara o similar y la llamada a la tarotista en poco difieren. Aquí tenemos hasta listas de mejores videntes, en su momento había listas de santos más adaptados a hacer llover, al dolor de espalda o incluso a lograr matrimonios felices.

Ahora viene la pregunta: ¿Es más efectiva una procesión o una visita a una bruja para que eche las cartas?

Recordemos, en la teoría a unos se les pide un milagro, mientras otros nos indicarán si se produce o no. ¿Quién no mira el horóscopo para ver qué puede o no suceder?

¿Funciona o no funciona? Pues la realidad es que el mercado tarotista y demás está en alza y que las procesiones para llover a la baja. Un estudio de mercados sería realmente interesante.