A algunos se les llena por ahí la boca diciendo que los aparartos en stand-by suponen el 10 % del consumo doméstico, pero semejante afirmación, como casi todas las de este tipo, no resiste un análisis con cifras. He estado buscando en las especificaciones de algunos electrodomésticos y os voy a ofrecer algnos datos, aunque no aspiro a trener la verdad absoluta:

El consumo medio de un standby es de 2,6 Watios. Algunos, más antiguos, llegan a los 5 y los 6 Watios, y otros noi pasan de o,5 Watios, pero esta cifra la damos por buena como media.  

Supongamos que tienes 8 aparatos en standby en casa. Ya es mucho, ¿eh?, proque 8 aparatos en stand by supone una casa muy tecnificada y muy moderna, pero vale. Por tanto, tenemos 8 por 2,6 , 21 Watios a la hora, redondeando en favor de los que creen en estas cosas.

Por tanto, en dos días, tenemos 21 por 48 que es exacta o casi exactamente 1000 Watios, o sea 1 kilowatio.

Esto supone un consumo de 15 kilowatios en un mes.. Y eso, sin encender nunca jamás los o9cho aparatos, porque cuando están funcioanando no están en stand-by

¿De veras cree alguien que 15 kilovatios al mes es el 10 % del consumo de un hogar de ese tipo?

Y si pasamos al ahorro, estamos en las mismas: 15 Kilowatios al mes, por 11 céntimos por kilowatio, tenemos un ahorro aproximado de 1,65 € al mes. ¿Creéis que por ese precio vale la pena instalar algún aparato o reducir la vida útil de nuestro electrodomésticos encendiéndolos y apagándolos con los picos que esto genera?, ¿no nos saldrán más caras las reparaciones de los interruptores, las regletas y toda la parafernalia?

Para mí la respuesta está clara: no se trata de ahorrar, sino de inmiscuirse en lo que la gente hace en su casa. Se trata de una operación de ingeniería social para lo que algunos llaman “concienciar” aunque sea a costa de nuestros intereses y de no resoolver el problema real: la mierda de generación y distribuciñón eléctrica que tenemos en este país.

Siempre ha sucedido así en algunos regímenes: cuando algo escasea, demandarlo es antipatriótico (o ahora antisolidario). Todo es mejor que arreglar los problemas de verdad.