El ayuntamiento de León se ha embarcado en una campaña contra la prostitución, aduciendo que la explotación sexual existe porque tú pagas. Empezó con un simple cartel que decía “NO TE LAVES LAS MANOS” y cuando todos estábamos convencidos de que el ayuntamiento podía ser así de cerdo y nos pedía que ahorrásemos agua, sacó a la luz la segunda parte de la campaña, aclarando que se refería a la prostitución.

Luchar contra la explotación de las personas, ya sean hombres o mujeres, y ya sea física, intelectual o sexual, siempre contará con mi apoyo. Lo que no puedo apoyar es la tesis de la campaña: “la explotación sexual existe porque tú pagas”, proque me parece una burrada, una barbaridad y un precedente peligrosísimo.

Decir semejante cosa es como decir “el tráfico de drogas existe porque el yonky se pica”, y nos lleva a culpabilizar al consumidor en vez de al traficante. La lógica es esta, pero en esa concejalía ni saben de lógica ni se molestan en pensar lo que se pueda deducir de sus campañas.

El caso, como siempre, es evangelizarnos, adoctrinarnos y vendernos no sé qué ética que consideran obligatoria, como en el caso que conté el otro día de la revista universitaria. El caso es convertirse en una especie de policía de moda y costumbres, que acabará por impedirnos salir de casa si no vamos peinados a su gusto. Muchas ética, muchoi sermón, y mucho púlpito es lo que sobra.

Y la verdad es que la señora concejala no es creíble para concejala, pero para monja, menos.

¿Qué tal si prueba a dejarnos en paz de una puñetera vez?  Porque a lo mejor la siguiente campaña la hago yo con unos retales de la agencia, pongo su foto y digo: “si esa está en el ayuntamiento es porque tú pagas”. Y nos reímos.