Una simple intuición...

Una simple intuición…

No os engañéis: la corrupción no hunde partidos ni cambia sustancialmente los resultados de las elecciones.

Normalmente la corrupción molesta a todo el mundo, y todo ciudadano de bien se indigna ante ella, echando pestes de que este, o aquel, hayan metido la mano en la caja o hayan ocultado sus ingresos Pero a la hora de la verdad la gente se pregunta por sus intereses, y si el Partido político que ha robado le garantiza que seguirá cobrando su subsidio agrario, o que su concesión de la ITV seguirá vigente, o que no le tocará sus inversiones en alquileres, pisos o lo que sea, el ciudadano suspira y deposita con sumisión la papeleta que sus intereses le indican.

El voto ético es tan insignificante como el comercio ético. Por más campañas de sensibilización que se han realizado, la gente sigue comprando mayoritariamente en los comercios que venden más barato o que abren más horas. A la gente le da igual, por ejemplo, que los chinos destrocen el medio ambiente, trabajen en condiciones esclavistas y machaquen, aquí, el pequeño comercio: están abiertos, venden barato y sólo eso importa. A la gente le da igual que CocaCola despida o no a sus trabajadores: se sigue vendiendo más o menos la misma CocaCola, con descensos acaso marginales. Y lo mismo pasa con las marcas que todos sabemos que utilizan niños para confeccionar sus prendas, y con los juguetes electrónicos hechos a fuerza de pagar mercenarios en el tercer mundo y esquilmar países.

Nos la suda. Nos la sopla. Nos da igual. El efecto de todas estas campañas de concienciación es marginal y sólo tienen alguna utilidad cuando hay un producto alternativo a un precio similar.

Y en política pasa lo mismo. La gente dejará de votar al PP si hay un Partido que ofrezca lo mismo y esté un poco menos manchado. Pero lo mismo significa también los mismos recortes, la misma voluntad de privatización y el mismo deseo de dejar las cosas como están. Y en la izquierda pasa otro tanto: ¿O alguien se cree que los miles de millones de los casaos ERE y cursos de formación de Andalucía van a pasar allí factura al PSOE? En absoluto: ganará quien más INTERESE  a la gente.

La única explicación de fenómenos como el de Podemos reside en que crece el número de personas que no tienen nada que perder. ¿Y cual es el interés de toda esa gente? Que reviente el sistema. Otros, en el fondo, que no votan por ética, sino por su interés, y que si alguien les dijera a ciencia cierta que no van a conseguir nada se encogerían de hombros y tampoco cambiarían su voto, porque su interés no es conseguir nada, sino que todo se vaya a tomar por culo de una puta vez. ¿O no?

La ética es un buen disfraz, pero  una mala explicación, y una herramienta aún peor para hacer predicciones.  Como en el debate entre los taxista y Uber, como en el debate sobre los derechos de Propiedad Intelectual. Como en tantas y tantas cosas…