Con erstos tragan lo que sea, como siempre...

Con erstos tragan lo que sea, como siempre...

Dicen que a río revuelto ganacia de pescadores, y visto cómo se están poniendo las cosas va a ser necesario echar mano de la vieja astucia rural para enfrentar al gobierno a sus propios fantasmas y sus propios problemas, de modo que se le complique, se le encarezca o se le haga ingrato y doloroso tocarnos las webs.

Una manera puede ser registrar los dominios en cualquier lado, evitando el .es (que ellos pueden controlar) y luego contratar el hosting en Gibraltar.

Como sabéis, no es muy difícil fundar una pequeña sociedad en el peñón, pues todos sabemos que viven del estraperlo, las empresas ficticias y otros sumideros fiscales. Aún así, puede hacerse ern nombre propio, sin necesidad de sociedads alguna, y seguramente funcionará lo mismo:  si el gobioerno se ve obligado a hacer la vista gorda con el tráfico de drogas, el contrabando y todas las demás actividades filibusteras que a diario se dan en Gibraltar, no le va a ser fácil cambiar de actitud cuando se trata de cerrar una página web.

Para cerrar la web, hay que ponerse en contacto con el hosting y obligarle a que ofrezca los datos del titular de modo que éste pueda luego ser requerido judicial y administrativamente. Bien. ¿Os imagináis lo que será pedirle los datos a las autoridades gibraltareñas y obligarlas a NADA desde la justicia española?, ¿os imagináis desde dónde se van a escuchar las risas? Desde Reus, como poco.

Un hosting en Gibraltar supone , además, unas cuantas ventajas sobre otras posibilidades similares: físicamente está aquí mismo. La red telefónica es la misma que la nuestra y usa los mismos nodos, pero cortar esos nodos o censurarlos puede suponer un enfrentamiento político y diplomático de importancia. Incluso la geolocalización colabora.

Si las páginas web están albergadas en Gibraltar, podéis creerlo, no harán nada. Por miedo a la burla de los llanitos, por miedo a la reacción de los británicos, y por miedo a delatar que, en el fondo, no son nadie.

Sus deudas con ciertos grupos de artistas pueden ser grandes. Pero su cobardía lo es más. ¿Os apostáis algo?