varios464¿Qué es el síndrome amotivacional?

El consumo habitual de marihuana en dosis regulares y su?cientes para producir intoxicación durante un periodo mayor de seis meses, provoca en los jóvenes una sintomatología caracterizada por la pasividad, apatía, conformismo, aislacionismo, introversión, pérdida de los ideales y de las ambiciones personales, falta de emoción o interés en las cosas, indiferencia por lo que ocurre en su derredor, desgana y falta de cuidado en su arreglo personal, así como disminución de funciones cognoscitivas como la concentración, la atención, la memoria, la capacidad de cálculo, así como el juicio autocrítico y heterocrítico. A este cuadro se le conoce como el síndrome amotivacional.

¿Cómo se comporta una adolescente con síndrome amotivacional?

Los adolescentes que fuman mariguana en forma habitual, después de un tiempo (entre seis meses y un año) empiezan a manifestar un comportamiento especí?co que la mayoría de las veces se achaca a otras causas.

El primer síntoma es la transformación del carácter. Un muchacho que antes de consumir mariguana era sociable extrovertido, se convierte en un individuo aislado, solitario y ensimismado. Se aísla sobre todo de la familia, con la que deja de comunicarse. Empieza a cambiar su forma de vestir, se vuelve descuidado y desaseado. Sus atuendos frecuentemente son estrafalarios o bizarros.

En el nivel escolar mani?esta problemas de indisciplina con sus maestros, compañeros y el reglamento escolar. Su rendimiento decae por la disminución de sus funciones cognoscitivas. Reprueba en las materias y no se presenta a exámenes. El ausentismo escolar es un fenómeno característico del síndrome amotivacional.

Como consecuencia de lo anterior, el alumno casi siempre es expulsado de la escuela o, en el mejor de los casos, ya no le dan inscripción para el siguiente año, por lo que deberá buscar otra escuela. Aquí comienza un descenso del individuo que, de estar en una escuela de primer nivel, va decayendo hasta terminar en esos centros educativos que concentran alumnos rechazados, y que convierten en campos de cultivo para problemas como el consumo de drogas. Otra alternativa son las escuelas abiertas”, donde el alumno rechazado suele refugiarse, dando lugar a la anarquía académica, por lo que casi nunca logra terminar sus estudios.

Es importante la detección oportuna

En la mayoría de los casos, el comportamiento característico del consumidor crónico de cannabis se achaca a otros fenómenos como la crisis del adolescente, la rebeldía natural y la necesidad de llamar la atención con atuendos estrafalarios, pero no debemos olvidar que en México la cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida, y la mayor parte de sus consumidores tienen un rango de edad entre los catorce y veinticinco años.

A nivel familiar o escolar es muy común negar esta realidad. La familia pre?ere achacar las transformaciones de su hijo a los motivos antes mencionados, y la escuela siempre a?rma que en ella no existen problemas de drogadicción (el eterno error de confundir el consumo de drogas con la drogadicción, que no son la misma cosa).

No es necesario que exista una adicción a la mariguana para que se presente un síndrome amotivacional. Cuando este síndrome es detectado oportunamente, el estudiante puede recibir ayuda para abandonar el consumo de la droga y continuar sus estudios.

La necesidad de un programa de atención al estudiante

Por todo lo anterior es necesario que en las escuelas exista un Programa de Atención al Estudiante (PAE), que tiene las mismas bases del Programa de Atención al Empleado de los centros de trabajo.

Un objetivo fundamental del PAE de las escuelas es la prevención del alcoholismo y la drogadicción. Es una estrategia tripartita formada por educadores, padres y los propios alumnos, quienes reciben una capacitación especializada para detectar problemas ocasionados por consumo excesivo de alcohol, o por el uso y abuso de drogas ilegales.

El Centro de Atención Integral en Problemas de Adicción (CAIPA) está desarrollando cursos de capacitación a las escuelas, para implantar un PAE escolar. En el próximo número hablaremos más extensamente de él, tanto a nivel de primaria, como secundaria y preparatoria. Hablaremos de los fundamentos, objetivos y estrategias de este programa que, en otras latitudes, ha probado ser una excelente herramienta para la prevención del alcoholismo y la drogadicción.

 


José Antonio Elizondo