Culpable o no, ya lo condenan...

A pocos nos cae bien el FMI, con sus atornillamientos de países, y sus broncas pro gastar más de lo que se tiene. Nos cae mal el FMI como nos cae mal el guardia de tráfico, que nos manda pararnos cuando llevamos prisa y nos impone un límite de velocidad cuando hemos comprado el BMW para correr y no para ir a 110.

Pero de eso a lo que está pasando, creo que hay un trecho.

Porque a Strauss Kahn lo han detenido sólo porque una mujer afirma que intentó abusar de ella, y sólo pro esas afirmaciones se pide ya su dimisión para evitar que la sospecha caiga sobre la institución que preside. ¿Qué clase de linchamiento es ese?, ¿por qué he tenido que leer en diarios de supuesta solvencia que el director del FMI intentará demostrar su inocencia? ¿Desde cuándo tiene un paisano cualquiera que demostrar su inocencia? ¿No era el tribunal o el acusador el que tenía que demostrar la culpabilidad del imputado? ¿qué parte de la historia me he perdido?

Cada día estoy más convencido de que nos sumergimos en una especie de cueva en la que no quedan derechos, ni garantías, ni más libertad que las que los encargados de lincharte quieren dejarte para diversión del circo. Esto se parece cada vez más a los espectáculos romanos en los que se lanzaba gente a las fieras para que se divirtiese, y nosotros somos más cada vez aquel público que jaleaba a los leones, a los gladiadores o a cualquier clase de bárbaro que satisfaciera su sed de sangre. O de morbo.

Me da igual si este tío es culpable o inocente. Yo lo que quiero es que si es culpable lo demuestren y le metan un paquete como la copa de un pino. Y que si es inocente o no se lo pueden demostrar, lo dejen tranquilo, como a mí, como a ti, lector, como a cualquiera de los que nunca podremos demostrar que no le pegamos a nuestra abuela, que no robamos el cepillo de la iglesia, que torturábamos gatos y que no sabemos nadar.

¿O alguno de ustedes se cree capaz de demostrar alguna de esas cosas?

Pues eso: mejor que demuestre el que acusa. Mejor las garantías. Mejor parar ahora a los amigos de los linchamientos. Por que sino, nadie sabe quién será el siguiente en la lista.