Mitin

Soy aún uno de esos pocos ingenuos que creen que el Gobierno no se ha vuelto completamente loco y se dedica a utilizar el BOE como campo de pruebas para experimentos sociológicos. Ya sé que es una idea excesiva, casi una locura, pero pienso que todavía intentan hacer lo que pueden, con los datos en la mano, para que las cosas no se les escapen definitivamente de las manos.

¿Y os lo podéis creer? Es aún peor. Porque si pensara que están como cencerras, entonces creería que cambiando de Gobierno había una solución y que en un tiempo, más o menos breve, todo volvería a su cauce.

Y no es eso: lo que creo, o temo, o vislumbro, es que la situación real es mucho peor de lo que nos cuentan, y que están tan aterrorizados con lo que se viene encima que no saben ya que hacer para parar el golpe. Por eso estas medidas extrañas de la gasolina, y esas autorizaciones impensables para subir la electricidad salvajemente en un país necesitado de actividad económica.

Si suben los tipos de interés, y Trichet ya lo ha anunciado, subirán las hipotecas de los españoles y subirá la morosidad. Subirá el coste del circulante de las empresas, aumentará el paro, y la banca española las verá negras para refinanciar la deuda, terrible duda, que ha contraído con entidades foráneas.

O sea, que no están locos. Están acojonaos. Como yo mismo.