Este experimento del que os voy a hablar es bastante conocido en el mundillo de la publicidad, pero tiene una serie de aplicaciones bastante inquietantes en otros campos.

A mediados de los ochenta, una cadena norteamericana de cines quiso conocer la influencia en la cantidad de palomitas de maíz que consumían los espectadores durante una película y si esa cantidad estaba o no relacionada con el tamaño de los envases. Lo que todos tenían en común era que las palomitas estaban revenidas y sabían mal, que la cantidad era enorme tanto en los envases medianos como en los grandes y que nadie se las acabaría seguramente.

 Al final de la película recogieron los envases y descubrieron que efectivamente nadie se las había acabado, y que los que te habían recibido envases grandes había comido un 53 % más de palomitas asquerosas y revenidas que los que habían recibido los envases más pequeños.

Por tanto, y aunque a la gente le costó creérselo cuando se lo contaron, la gente estaba dispuesta a comerse cualquier cosa si se la ofrecían en abundancia. Y no sólo eso: el consumo de cualquier cosa, buena o mal, con ganas o sin ella, dependía de su abundancia.

El experimento se ha repetido docenas de veces desde entonces y el resultado no ha variado nunca, sea cual sea el producto. Probad a poner en una fiesta 20 botellines de coca cola, pro ejemplo, de 200 cl o cuatro botellas de litro. El consumo siempre es mayor si hay envases grandes.

Una pregunta que cabe hacerse, y algunos sociólogos se la plantean, es hasta qué punto los partidos políticos mayoritarios se aprovechan de este sesgo psicológico de las personas para mantener su estatus de dominio y arrinconar a los partidos minoritarios.

Otra cuestión interesante al respecto es si esta es una de las razones por las que las empresas públicas tienen mayor gasto de todo, hasta de bolígrafos, que las empresas privadas. Porque no se trata sólo de que en las empresas públicas el material no tenga un dueño claro. También sucede dentro de las empresas privadas: cuanto mayor es la empresa, mayor es el gasto.

Iba a plantear una tercera cuestión, sobre la corrupción, peor lo dejo aquí. Tampoco es cosa de pasarse.

¿Será cierto que somos tan primitivos?