A veces en los librotes económicos aparecen datos que llaman la atención y voy a compartir uno de ellos con vosotros, porque la verdad es que me ha resultado curioso. Lo normal, con las tablas de  inflación en la mano, es ver lo que costaba el pan en el imperio romano en moneda de nuestros días o ver lo que costaba una casa en el siglo XIX pasada a euros, pero esto e s un poco más duro: cuánto costaba un esclavo en el mercado de negros.

Pues ahí va:  según el economista americano Paul Ormerod un esclavo sano de entre veinte y treinta años valía en su momento en el mercado de Nueva Orleans el equivalente a 165.000 dólares de hoy, una vez aplicadas las tablas de actualización. En Roma, el precio de un esclavo era de promedio unos mil quinientos denarios, precio que subió a lo largo del siglo II a. C. hasta alcanzar los veinticuatro mil sestercios. Este dato lo cita Catón, por si a alguien le interesa.

Teniendo en cuenta que se da como válido que un denario viene equivaliendo a unos 80 € de hoy, un esclavo costaba en Roma alrededor de los 120.000 € de nuestros días. Si os fijáis, 1560.000 dólares de hoy es bastante similar a 120.000 €, así que podemos deducir de ahí que el precio de los esclavos se mantuvo más o menos estable desde los tiempos de Roma hasta las plantaciones de algodón de los Estados Unidos. Como comprenderéis, estos datos no son muy científicos porque no hay modo de actualizar la moneda de entonces, pero se basan en el precio de cosas como el pan, el vino, o el jornal diario por trabajar en una viña.

En cualquier caso, aunque sepamos que las cifras son necesariamente inexactas, sí que sirven para que nos hagamos una idea de que el que tenía un esclavo procuraba cuidarlo mucho más que el que tenía un jornalero. Dicen que en esta diferencia, y no en causas éticas, esta la verdadera clave de la guerra civil norteamericana, pues el Norte ardía en deseos de prohibir la esclavitud para poder abaratar la mano de obra de su industria ya que pagaba mucho menos en salario a sus obreros de lo que los patrones del Sur daban en especie a sus esclavos. Hay un dato objetivo, de todos modos: los esclavos del Sur vivían, de media, nueve años más que los trabajadores libres del Norte. De todos modos, no hace falta irse tan lejos para darse cuenta de que la gente trata mucho mejor su propio coche que los coches de alquiler, aunque pague por ambos.

Si nos ponemos a sacar conclusiones para estos momentos la cosa empeora, así que mejor me callo aquí.

🙁