Supaplex. El juego más rentable que jamás haya comprado.

No pretendo haber encontrado un sistema mágico para calcular esa cosa inexistente a la que algunos llaman el precio justo de las cosas. Tranquilos, que no va de eso. Lo que sí he pensado es una equivalencia, una cualquiera de las muchas que se le pueden ocurrir a cualquiera para saber dónde nos meten mayores sablazos y dónde nos tratan mejor.

Como algunos sabréis, para acercarse al nivel de precios de otras épocas se utiliza un producto cualquiera, constante y conocido, como valor estándar. Por ejemplo, para hablar del nivel de precios en tiempos de Roma y de la Edad Media, se habla del valor de un kilo de pan, y así sabemos la evolución de los salarios y a cuántos kilos de pan equivalían en cada momento. El sistema no es perfecto, por supuesto, porque el pan también tiene sus fluctuaciones, pero es una manera de acercarnos al problema.

El método también puede utilizarse para comparar bienes diferentes, y eso es lo que quiero hacer con los libros, la música y las películas. El valor estándar con el que voy a compararlas es el de un café, que por aquí viene costando como un euro, o 1,20. El que quiera tomar otro producto como referencia que prueba a ver qué resultados le salen.

Si os parece, para hacerlo más fácil, tomaremos la base de que un café cuesta un euro y nos dura media hora, porque lo tomamos con unos amigos entre charla. El café a solas ya es drogadicción, más que entretenimiento, creo yo.  🙂 

Por tanto, una peli en el cine que dura dos horas, debería costar 4 euros. Más de eso es caro. Menos, es barato.

Un libro de 400 páginas nos puede durar, aproximadamente,9 horas. Hay gente que lee más despacio y gente que lee más deprisa, pero es la media que uso para el tiempo de lectura en otros temas. Si cuesta más de 18 € es caro. Si cuesta menos, es un entretenimiento más barato que el estándar.

Un disco se puede y se suele escuchar varias veces. Pongamos que lo escuchamos entero 5 veces y luego, muchas veces más, algunos temas. Si dura una hora (que ya no los hacen tan largos las más de las veces) debería costar 10 € más 10 céntimos por cada vez que escuchemos una canción suelta. Cada cual que calcule lo que usa un disco.

Un videojuego, igual. Si lo jugamos durante 40 horas, puede costarnos hasta 8o € sin que sea caro, peor de esos hay pocos. Yo aún recuerdo el asesino Supaplex (dudo que alguien lo recuerde), que me llevó 390 horas y es lo más rentable que he pagado nunca. Lo más normal es que en 15 o 16 horas se termine el juego, pro lo que no debería costar más de 30 o 32 €.

Este es mi modo de medir las cosas. Si pago por debajo de eso, o es que obtengo una ganga o es que le estoy sacando la navaja a alguien. Si pago más, es que es otro el que me está dando el palo a mí.

Al que le interese la objetividad, este es mi punto de vista. Al que no, pues que siga con su religión. ¿Qué otra cosa se le puede decir?

Share