1Parece que la última polémica de las redes sociales gira en torno a programas y scripts que sirven para “matar” un perfil en comunidades tipo Facebook o Twitter. Puede estar muy bien, no lo niego, pero os aseguro que es completamente innecesario recurrir a semejantes artefactos tecnológicos. Tal y como está de sensible la gente, y tal y como se las gastan con la libertad de los demás algunos colectivos, basta con decir algunas cosas para que el perfil, el karma, los puntos, o lo que se use en cada sitio, caiga aniquilado como si lo hubiese alcanzado un rayo.

Os proponemos aquí unas cuantas estrategias para acabar con vuestros perfiles, y hasta con vuestra presencia en esas redes, si es que la cosa no va a mayores y alguien os acaba enviando una bomba.:

 

-Cagarse en “las putas ballenas” y pedir que hagan con ellas una gran sopa mundial.
-Enviar un artículo cualquiera que ponga a parir a los de la Memoria Histórica y sus fosas.

-Hablar mal de los pobres y decir que son pobres porque se lo merecen.

-Hablar mal de las ONG.

-Decir que el calentamiento global es uan memez.

-Alabar la política de Franco, aunque sea la hidráulica o la cría de periquitos albinos durante el franquismo.

-Publicar un artículo a favor de la Iglesia católica.

-Publicar artículos “neocon” diciendo que cada perro se lama su pijo (o similares).

-No rendir pleitesía suficiente al Barça o no tocar la alfombra con la nariz en la reverencia.

-Hablar bien de la SGAE y pedirles que den más caña.

De esto ya habló hace algún tiempo George Orwell en su glorioso prólogo a la Rebelión en la Granja, peor parece que seguimos igual.

Os dejo un enlace a ese prólogo, por si queréis revisitarlo y echaros unas risas.

O Unas lágrimas.