Las ventajas del asfalto

La diferencia entre vivir en el campo y vivir en la ciudad es algo que a la gente le preocupa, aunque no tanto como cabría pensar.

Y es que no son pocos quienes claman por abandonar el asfalto y dirigirse allí donde los árboles, la naturaleza y los ríos crecen, te envuelven o manan limpios respectivamente.

La gente de campo ama el aire puro y la tranquilidad y la gente de ciudad los servicios… o no. Porque veamos.

“Campo” también es un secarral donde no hay una brizna de hierba, el calor es agobiante y la naturaleza viva son los peces de la pecera, y sí, tengo en mente un sitio con torres en la cabeza cuando pienso en esto.

Extremadura...

Urbanismo vs campo o viceversa

Ciudad también son algunas urbes llenas de parques, jardines, zonas verdes, urbanismo bien construido y demás. Y ojo, no hablo de construcciones de casas en Madrid o barcelona, no hablo de restaurantes, de hospitales y de un sistema de transporte que funciona.

Hablamos de que el campo tiene sus limitaciones y las ciudades las suyas. Hablamos que en el campo hay problemas y en la ciudad ventajas. Hablamos que una vida urbanita, asfalto incluido, puede ser perfectamente compatible con el medio ambiente y una vida en el capo puede ser perfectamente contaminante.

Las ventajas del campo

Cuando hablamos del campo parece que hablamos del edén. A nadie se le ocurre poner a Adán y Eva en un campo, pero ni siquiera en una choza o una humilde casa. Y digo yo que en algún sitio vivirían, aparte de correteando por el jardín, alguna cama tendrían, algo que les hiciera llegar “a casa” ¿verdad? Pero parece que la vida del campo es guay y la de la ciudad un tormento.

Y que no, la vida en el campo no tiene por qué ser una vida ejemplar y la vida en la ciudad no tiene por qué ser un asco. Me hace gracia ver páginas como esta que se llama aceite del campo. Hombre, no va a ser “aceite de ciudad”, ¿verdad? Pero poner campo en todos los sitios parece que desde un punto de vista de marketing resulta bonito.

Todo tiene pros y contras, y la vida en la ciudad puede funcionar perfectamente y la vida en el campo puede hacer honor al títulod e este blog y nosotros decir, sin temor a equivocarnos que NO funciona. O viceversa.