Sindicato tratando de proteger a un trabajador fijo...Las grandes cabezas pensantes el mundo de los negocios y las finanzas han encontrado al fin el modo de competir con China: convertirnos a todos en chinos, con sus mismos derechos, su misma jornada y su misma democracia real. En lugar de plantar cara al problema de la falta de competitividad desde el Estado de Derecho, diciendo que no se puede jugar a nada con quien no respeta las reglas del juego, hemos decididio que al ladrón se le gana robando, al asesino matando y al violador sodomizándolo en una esquina.

Sin embargo, no podemos perder de vista que esto sólo es posible proque en cierto modo estamos maduros para el yugo. Con los sindicatos convertidos en brazo tonto de los partidos políticos y la clase trabajadora preocupada de defender exclusivamente los privilegios de los mejor colocados, sólo tenemos pequeñas mafias donde hay capacidad de presión y grandes desalientos donde no la hay, sin que el concepto de solidaridad de clase salga a relucir por ninguna parte.

El mejor ejemplo, creo yo, de esta desintegración del espíritu de lucha es el mecanismo que buena parte de los trabajadores utilizan para protestar contra sus condiciones de trabajo: los trabajadores, en vez de hacer huelgas, o movilizaciones, o utilizar otras formas de presión, piden la baja médica, que sirve para no ir a trabajar y seguir cobrando, y también, hay que decirlo, para dar idea al patrono de que no son capaces de más.

Lo triste, amigos, es que en otros tiempos, ante el abuso, el trabajador se levantaba y hoy se acuesta.

La diferencia es notable. Me temo.